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El Escondite de Biescas
La bodega de Bal Minuta, baja y metida en la ladera de Barbenuta, con el camino de grava y el monte detrás, en el Valle de Tena

Bodegas Bal Minuta: vino de montaña en Barbenuta, en el Valle de Tena

Bodegas Bal Minuta es una bodega de vino de montaña en Barbenuta, en el municipio de Biescas, y se puede visitar: una mañana, unas dos horas, con cata y con reserva. La llevan dos enólogos, Pilar Gracia y Ernest Guasch, que en 2012 empezaron a plantar viña en Barbenuta. Según la propia bodega, sus viñas de Barbenuta, a más de 1.300 metros, son las más altas de la Península.

Es un plan distinto a todo lo demás que hay en el valle. No hay que andar, no hay que madrugar y no hace falta saber de vino: te lo explican quienes lo hacen, delante de las viñas, y después se prueba. Y encaja muy bien en un viaje sin prisas, porque deja libre el resto del día.

Qué es Bodegas Bal Minuta

Bal Minuta nace del cariño de la familia por su pueblo, Barbenuta. Pilar Gracia y Ernest Guasch se conocieron estudiando enología en Tarragona, trabajaron en bodegas del Priorat y de Burdeos y, a partir de 2012, plantaron viña en Barbenuta. El primer vino que salió de allí, en 2015, fue el Vino de las Nieves, y no llegaron a venderlo.

Durante diez años estudiaron también una viña en Les, en el Valle de Arán, que ya no tienen. Y en 2016 compraron viñas centenarias de garnacha en Embún, en el Valle de Hecho.

En 2021 abrieron la bodega nueva en Barbenuta. Está metida en la ladera, pensada como un homenaje a las casas de pastores del valle, y ellos la resumen en tres elementos: roca, agua y aire.

Es de los planes que recomendamos a quien se aloja en nuestra casa rural en Biescas: una mañana de cata y la tarde, sin mirar el reloj, en el jardín.

Barricas de roble apiladas en la sala de crianza de Bal Minuta, una marcada a tiza con la añada, en Barbenuta

Dónde está y cómo llegar

La bodega está en Barbenuta, en el municipio de Biescas, en la carretera de Barbenuta a Espierre, en el kilómetro 8. En su web tienen el enlace para llegar.

Se llega en coche, y la bodega tiene aparcamiento propio, con bastante sitio. Si alguien del grupo tiene movilidad reducida, se puede llegar con el coche hasta una entrada a pie llano: según la bodega, es accesible al cien por cien.

Y como en la visita se bebe, conviene decidir antes quién conduce a la vuelta.

Cómo es la visita con cata

El enólogo sirve vino a un grupo sentado en la terraza de la bodega, con las cristaleras y el monte detrás, en Barbenuta

La visita dura unas dos horas y empieza a las 11:30. Te reciben delante de las viñas, el enólogo explica el territorio y la idea de hacer vino en altura, se recorre la bodega y al final se catan dos de sus vinos, con aperitivos de productos artesanos de la zona.

La cata se hace en la terraza de la bodega si el día acompaña, y dentro si no: vale también para un día de lluvia.

  • Hay que reservar. Los días con visita los publican en el calendario de su web.
  • Se paga por adulto, a partir de 18 años. Los menores no pagan.
  • Para grupos organizan visitas de lunes a viernes, también con reserva.
  • Con perro, sin problema: la bodega nos ha confirmado que son bienvenidos.

Los días que hay visita esta semana, el precio y si queda sitio lo tienen al día en la página de visitas de Bodegas Bal Minuta.

Los vinos de Bal Minuta

Depósitos de acero inoxidable en la nave de elaboración de Bal Minuta, con una luz cálida a ras de suelo, en Barbenuta

En Barbenuta tienen dos hectáreas de viña con variedades conocidas, como Riesling, Gewürztraminer, Chardonnay, Pinot Noir y Cabernet Franc, y en Embún, garnacha de viñas centenarias. Con eso hacen una gama corta de vinos con nombre propio: el Nieves, en blanco y en tinto, el Pájara, la Viña Balén, el Nieu, el Manelmía, el Punta Erata y el Punta Güé.

Y tienen algo más especial: plantas de una variedad autóctona de La Bal Minuta, muy antigua y hasta ahora desconocida, que estudian desde hace años con el CSIC. Cada vez plantan más, y trabajan para que algún día se pueda legalizar y comercializar.

Ellos lo resumen en una idea: que cada vino refleje el paisaje del que sale.

Para quién es y cómo encaja en tu escapada

Es un plan para adultos que disfrutan sin prisa: parejas, amigos o una familia ya mayor. No pide esfuerzo ni saber de vino, y tiene algo que pocas actividades del valle tienen: cabe en una mañana.

Así es como mejor encaja en una escapada: la cata a media mañana, de vuelta a comer con calma y la tarde libre. Si el viaje va de comer bien, esa misma noche puede ser la del Restaurante Vidocq en Formigal, que trabaja con un único menú y con producto de la zona. Y si otro día amanece lluvioso, el Museo de Dibujo Julio Gavín, en el castillo de Larrés, es un plan a cubierto.

Cuándo ir

La visita con cata funciona todo el año, siempre con reserva y en los días que marca su calendario.

En julio y agosto hay además otra visita: los viernes y sábados por la tarde, a partir de las 18:30, con cena maridaje en la terraza y cuatro copas de vino. Dura unas tres horas y también se reserva en su web.

Antes de ir

Preguntas frecuentes sobre Bodegas Bal Minuta

¿Dónde está Bodegas Bal Minuta?

En Barbenuta, en el municipio de Biescas (Huesca), en la carretera de Barbenuta a Espierre, kilómetro 8. Se llega en coche.

¿Hay aparcamiento? ¿Es accesible?

Sí. La bodega tiene aparcamiento propio, con bastante sitio, y para quien tenga movilidad reducida se puede llegar con el coche hasta una entrada a pie llano: según la bodega, es accesible al cien por cien.

¿Hay que reservar la visita?

Sí. La visita con cata se hace siempre con reserva y en los días que publican en el calendario de su web.

¿Cuánto dura la visita y qué incluye?

Unas dos horas, desde las 11:30: la explicación del enólogo delante de las viñas, el recorrido por la bodega y la cata de dos de sus vinos con aperitivos de productos de la zona.

¿Cómo se paga? ¿Pueden ir niños?

Se paga por adulto, a partir de 18 años. Los menores no pagan. El precio y los días disponibles están en su web.

¿Se puede ir con perro?

Sí. La bodega nos ha confirmado que los perros son bienvenidos en la cata.

¿Y si llueve?

No pasa nada: la cata se hace en la terraza de la bodega si el día acompaña, y dentro si no. Es un buen plan para un día de lluvia.

¿Qué se puede hacer el resto del día?

La visita ocupa la mañana: lo natural es volver a comer sin prisa y dejar la tarde libre. Si el viaje va de comer bien, por la noche encaja el Restaurante Vidocq, en Formigal.

Dónde dormir

¿Y si te quedas a dormir aquí?

Barbenuta está a 26 minutos de la casa. Planta única, jardín cerrado, chimenea y tu perro sin suplemento, en Betés de Sobremonte.